miércoles, 22 de abril de 2015

Belfegor – El Señor de La Pereza



Belfegor – El Señor de La Pereza

Belfegor es uno de los llamados “Siete Príncipes del Infierno”. Él es el demonio de la pereza y todas las manifestaciones que la acompañan: la desidia, el conformismo, la comodidad que conduce a la inercia de la mediocridad. Conocido también como “El Señor de la Apertura”, Belfegor suele incitar a caminos fáciles y poco éticos, es uno de los llamados “Siete Príncipes del Infierno”. Él es el demonio que encarna el vicio de la pereza y todas las conductas que de ella nacen. De ese modo, Belfegor tienta a los hombres induciéndolos al conformismo, a la parálisis ajena a toda superación personal; o, en tanto que es también un demonio asociado a los descubrimientos y los inventos ingeniosos, Belfegor tienta a los hombres dotados de ingenio implantando en sus mentes ideas de inventos a través de los cuales puedan obtener riquezas fáciles y abundantes en desmedro de lo que sugieren la justicia y la honradez.

El nombre “Belfegor” es el producto de la corrupción del nombre “Ba’al Peor”, el cual era el nombre de un dios moabita al que se adoraba a veces bajo la forma de un falo. Para Leloyer, la etimología de “Belfegor” estaría ligada al hecho de que en ciertas formas de adoración se le rendía culto en cavernas donde, a través de una rendija, se le lanzaban los distintos tributos, siendo así que “fegor” significa “grieta” o “hendidura”, las cuales eran formas de referirse a las rendijas por donde le entregaban los tributos.

Origen y presencia bíblica

Belfegor se originó a partir del dios asirio Baal-Peor, el cual era un dios que los moabitas adoraban en el monte Fegor, siendo así el Baal, del monte Fegor, razón por la cual luego se terminó comprimiendo el nombre del dios y de su lugar de adoración en el nombre “Belfegor”, nombre que con el tiempo daría lugar a la creencia en el demonio Belfegor.

En realidad no puede hablarse de la presencia bíblica del demonio Belfegor o tan siquiera de un ser con nombre “Belfegor”. Esto es así ya que ciertamente lo que aparece es el nombre “Baal-peor” o “Baal el Peor”, pero nunca el nombre “Belfegor”.

Los lugares donde se menciona a Baal en la Biblia son: Números 25, Salmo 106: 27-29, Oseas 9:10 y Deuteronomio 4:3. En todas aquellas menciones se hace referencia a la misma situación en relación a Baal: a saber, se alude al episodio en que miles de israelitas aceptaron la invitación de mujeres moabitas para fornicar en las enormes orgías que se le ofrecían a Baal como parte de los rituales de adoración. Es por ello que luego, cuando a nivel extra-bíblico se originó el demonio Belfegor, aquel estuvo en parte asociado al libertinaje sexual propio de Baal, el ser del cual se derivó.

El ejemplo más representativo de la presencia de Baal en la Biblia es el de Números 25; dice así: ‹‹Moraba Israel en Sitim; y el pueblo empezó a fornicar con las hijas de Moab, las cuales invitaban al pueblo a los sacrificios de sus dioses; y el pueblo comió, y se inclinó a sus dioses. Así acudió el pueblo a Baal; y el furor de Jehová se encendió contra Israel. Y Jehová dijo a Moisés: Toma a todos los príncipes del pueblo, y ahórcalos ante Jehová delante del sol, y el ardor de la ira de Jehová se apartará de Israel. Entonces Moisés dijo a los jueces de Israel: Matad cada uno a aquellos de los vuestros que se han juntado con Baal›› (Números 25: 1-5)


La Cábala (núcleo del misticismo y esoterismo judío) habla del ser que nosotros conocemos como “Belfegor” bajo el nombre de “El Escudriñador” o “El Disputador”, el cual es concebido como enemigo de la Sexta Sefirot, Tiferet (“Belleza” en español). De ese modo, Belfegor es un agente al servicio de la qlifot que se opone a Tiferet; siendo, por consiguiente, un ser que sirve a las energías destructivas de Él Árbol de la Muerte.

Según ciertos demonólogos del siglo XVI el poder de Belfegor se ampliaba en abril. Así mismo, otros demonólogos de aquella época han hablado de Belfegor como un demonio capaz de concebir riquezas a través de inventos o descubrimientos que él implanta en las mentes de ciertos hombres. No obstante, junto a lo anterior está el hecho de que, en la concreción de tales inventos o en la aplicación de aquellos descubrimientos, Belfegor intenta llevar a los humanos por el camino del mal, fomentando principalmente la discordia a partir de la inducción de actitudes éticamente erradas en relación a las formas de adquirir , manejar y distribuir las riquezas derivadas de tales inventos.

Para el cazador de brujas y obispo jesuita Peter Binsfeld, Belfegor es, dentro de los siete príncipes del infierno, el que representa el pecado capital de la pereza (cada príncipe representa un pecado capital). Al menos de esa forma lo describe dentro de su De confessionibus maleficorum et sagarum, libro que fue publicado en 1589 y que ha pasado a ser uno de los puntales de la demonología renacentista.

Ya en el Diccionario Infernal, una obra más reciente de la Demonología publicada en 1863 por Collin de Plancy, se nos presentará al gobierno infernal dividido en cinco grupos: el primero, de príncipes y altas dignidades; el segundo, el de los llamados “ministros de despacho”; el tercero, el de embajadores; el cuarto, el de los encargados de impartir la justicia en el infierno; y el quinto, el de los encargados de las distintas funciones dentro de la gran mansión llamada “Casa de los Príncipes”. Dentro de todas esas categorías Belfegor se encuentra en el grupo de los embajadores y se encarga de representar a las Fuerzas de la Oscuridad en Francia.

A Belfegor, conocido también como el “Señor de la Apertura”, se lo ha representado de dos formas completamente diferentes. En la primera se lo ha pintado como una mujer joven y bella; en la segunda, que es la forma en que supuestamente aparece cuando se lo invoca, se lo ha representado como un demonio musculoso, de varios metros de estatura, con una barba larga, cuernos, unos pies de lobo y unas garras sucias y largas.

Los antiguos rabinos afirmaban de forma despectiva que a Belfegor (al que ellos se referían como “Baal-peor”) se le debía adorar con excrementos en un inodoro, cuestión por la cual muchos pensaron que Belfegor era Crépios, el dios Pedo…

Ciertos estudiosos han creído que, en sus orígenes, Belfegor estuvo asociado al dios greco-romano Príapo, un dios menor de la fertilidad al cual se representaba con un enorme falo siempre erecto. La razón de aquello la vieron en ciertos procesos histórico-culturales de asociación simbólica a partir de los cuales se ligó a Príapo con las connotaciones de libertinaje sexual de Baal-peor y la forma en que se adoraba a veces a Baal-peor (se lo solía adorar bajo el aspecto de un falo).

Por otra parte, en algunos de sus estudios Bainier ha citado a Selden para informar y explicar cómo en ciertas manifestaciones del culto a Baal-peor se ofrecían víctimas humanas y los sacerdotes comían la carne de las víctimas.

Finalmente, en la Alemania medieval de mediados del siglo XII los herejes veneraban al demonio Belfegor (no al dios Baal-peor, aunque para algunos sean la misma entidad en cierta forma) a través de reuniones en casas grandes dentro de las cuales apagaban la luz y luego hacían orgías en las cuales siempre habían abundantes incestos de por medio.

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Belfegor, un símbolo de la misantropía

Como nota final sobre Belfegor, cuenta cierta leyenda que Satanás, intrigado por los rumores que habían llegado a él y sus demonios sobre la existencia de la felicidad conyugal en la Tierra, envío a Belfegor para que indague a profundidad si tal cosa existía. Belfegor, luego de pasar mucho tiempo investigando a los humanos, no solo que llegó a la conclusión de que la felicidad conyugal era un mito sino que, además, llegó a pensar que la naturaleza humana estaba plagada por una negatividad tal que imposibilitaba que se diera la convivencia armónica. Esta historia se ha repetido en algunas obras de la literatura moderna temprana, razón por la cual Belfegor ha llegado a ser un símbolo de la misantropía al representar la actitud de ausencia de fe en esa versión idílica de la naturaleza humana que nos ha vendido el Humanismo y que tanto profesan los filántropos; sujetos que, desde luego, serían lo contrario al misántropo Belfegor…







Notas:

 “Baal” en realidad no es un dios sino un título que se aplicaba a varios dioses: “Baal” significa “Señor”. Así, el “Baal” del monte Fegor era el “Señor del Monte Fegor” en el sentido de que era el dios al que allí se veneraba.


 Las sefirot son las distintas emanaciones-aspectos de Dios. Son diez en total e incluyen entre ellas a la inteligencia, la sabiduría, la misericordia, etc. Juntas conforman el Árbol de la Vida, cuyo contrario es el Árbol de la Muerte, el cual se origina a partir de las sefirot malignas o qlifot, fuerzas surgidas a partir de los desequilibrios corruptores de las sefirot en el contexto de la dinámica concreta de la Creación. Así, el Disputador sería un ser vinculado al accionar de la qlifot Tagirion, fuerza maligna de la violencia que se opone a Tiferet entendida básicamente como la belleza espiritual irradiada del atributo de la misericordia
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7 Razas Alienigenas

Si eres es un aficionado a la ufología y crees en en la existencia de alienígenas, lo más probable es que conozcas de sobra a muchas razas que nombraremos a continuación. La selección de ellas y su descripción proviene de múltiples fuentes, todas ellas no convencionales. El conocimiento de estas presuntas civilizaciones estelares, se deriva a partir de varios relatos de personas que afirman ser contactadas con seres externos a nuestro planeta y también por las múltiples leyendas de distintas civilizaciones antiguas a lo largo de todo el globo terráqueo que se ven reflejadas en varias historias ficticias del cine y la televisión. Obviamente, no es la intención de este artículo dar esto por sentado, sino simplemente dar a conocer lo que se viene debatiendo por décadas en los círculos exopolíticos (investigadores de esta realidad oculta). He aquí el listado:

1 Reptilianos (Ciakar o Chitauri)– Fuentes Como su nombre lo indica, son reptiles antropomorfos cuya civilización se expandió desde el sistema de Alfa Draconis, por lo cual también se les conoce como “Draconianos”. Miden alrededor de 4 metros de altura y se caracterizan por ser excelentes guerreros y por tener un sistema político-militar sumamente jerárquico y competitivo. Poseen además un gran poder psíquico y se alimentarían de energías negativas como el miedo y el odio, por lo cual se les considera “regresivos” y fueron considerados antes como “demonios”. Su ánimo belicista los llevó a librar grandes guerras contra los humanos de otras estrellas. Actualmente controlarían al mundo en las sombras camuflándose entre la élite gobernante en nuestro planeta. Una serie de ciencia ficción que habló sobre esta teoría conspirativa fue la emblemática producción llamada “V”.






2 Grises – Seres delgados, de cabeza grande y ojos negros y razgados. Proceden de la constelación de Orión y del sistema estelar de Zeta Reticuli. Se afirma que los auténticos grises son muy pocos siendo la mayoría, clones. Por tal razón no tienen alma ni sentimientos comportándose como si fueran robots. Son los ejecutores de la mayoría de las abducciones cometidas acá en la Tierra y a la vez, son los protagonistas de gran parte de las películas y series sobre aliens (como la popular “X-Files”). Se dice que sirven a los Reptilianos y que durante los años 50′ negociaron en secreto con el gobierno estadounidense. El intercambio habría sido tecnología a cambio de experimentación genética con humanos, procedimiento que les permitiría evitar su desintegración como raza.






3 Pleyadianos – Dícese de los habitantes de las Pléyades de Tauro, conjunto estelar al que también pertenece nuestro Sol. Son humanos altamente evolucionados que vibran en amor y armonía (la más alta de todas las vibraciones energéticas). Son muchos más altos que la mayoría de nosotros y se les reconoce además por ser rubios de ojos azules. Debido a esto, también se les llama “nórdicos” en alusión a los pueblos del norte de Europa que poseen características físicas similares. En la Antigüedad se les consideró como “ángeles”. Para protegerse de los Reptilianos formaron un conglomerado de razas con naciones amigas llamado “Federación Galáctica”, organismo que toma las grandes decisiones de la Vía Láctea. Una de sus preocupaciones es ayudar a evolucionar espiritualmente a los humanos terrícolas.






4 Nibiruanos o Anunnaki– Es el nombre dado por los sumerios a sus deidades que provenían de un planeta llamado Nibiru el cual se aproximaría al Sistema Solar cada 3600 años. Literalmente su denominación significa “Los que del Cielo bajaron a la Tierra”. Según las tablillas sumerias traducidas por el arqueólogo Secharia Sitchin, ellos habrían mezclado su propio gen, que ya era mitad humano y mitad reptil, con la de los homínidos, produciendo así la raza humana terrestre, hace al menos 200 mil años. Dada la enorme diferencia de tecnología y conocimientos con respecto a los primeros homo sapiens, estos últimos los consideraron “dioses”. Una visión crítica de ellos se puede apreciar en la película y serie televisiva “Stargate”.





5 Lyrianos – Fueron los primeros humanos de nuestra galaxia. En su constelación de origen, Lyra, iniciaron una poderosa civilización basada en las determinaciones tomadas por el lado femenino del cerebro, que suele ser más comprensivo y respetuoso del entorno. Es por ello que se les considera “progresivos”. Sin embargo, debido a la invasión de su zona espacial por parte de los Reptilianos, se vieron en la necesidad de luchar contra ellos para poder sobrevivir. En su huida fundaron colonias en otros sistemas estelares, siendo los Pleyadianos, algunos de sus descendientes. Su origen no está del todo claro, pero se sugiere que ellos provienen de una civilización antiquísima llamada “Paa Tal” que habría creado el universo material. Hoy los Lyrianos ya no se encontrarían en el mundo físico, sino que habrían ascendido a niveles superiores de densidad.





6 Veganos – Si bien su nombre es idéntico a los que consumen vegetales, se les llama así por proceder de la estrella Vega de la constelación de Lyra. Si bien descendieron de los primeros Lyrianos, su desarrollo científico rivalizó con el de sus antepasados. En apariencia física, a diferencia del resto de los Lyrianos, ellos poseen una piel más oscura, pareciéndose más a los pueblos aborígenes americanos. Tras la guerra contra los Reptilianos, muchos archivos de la historia de la Humanidad se perdieron y ellos se han esforzado por recuperarlos. También se han acercado a ciertas personas en la Tierra para ayudarlos a evolucionar espiritualmente.






7 Arcturianos – Según el fallecido psíquico Edgar Cayce, los habitantes de Arcturus son una de las civilizaciones más avanzadas en esta galaxia. Su piel es verde escamosa, tienen ojos muy grandes y almendrados y sólo poseen tres dedos en sus manos. Tienen la habilidad de mover objetos con su mente y son totalmente telepáticos. Prácticamente desde que comenzó la vida en la Tierra mantienen bases en este planeta y en la Luna. Su preocupación es educar a los humanos y llevarlos a la cuarta o quinta dimensión, contactándolos, incluso, a través de los sueños.






Carlos Castaneda

Castaneda fue un personaje que cultivó el misterio y el suspense durante toda su vida, y por no saberse no se conoce exactamente ni la fecha ni el lugar en qué nació (Perú, Brasil, 1925, 1935?...).
   Lo único que se sabe del cierto es que se trasladó a California para cursar estudios de antropología en la Universidad de Los Ángeles, y que allí conoció a un indio yaqui al que habían invitado a dar unas charlas. Más tarde empezó a publicar unos libros que se movían entre la antropología, el chamanismo y el realismo mágico, alcanzando tras su publicación inmensas cotas de popularidad, controversia, admiración y polémica. Lo demás forma parte de lasdiversas leyendas que sobre este personaje han circulado. Y es una de estas leyendas en la que nos basaremos para bosquejar una aproximación a su biografía literaria.
   El indio yaqui -que más tarde ser convertiría el popular protagonista de los libros de Castaneda, don Juan-, había sido invitado a la universidad estadounidense por una profesora que por aquél entonces era compañera de Castaneda. Al no hablar el inglés, fue invitado a hospedarse en la casa de Castaneda, que le serviría de interprete, y entre ambos surgió una relación más próxima que la de un alumno y un conferenciante.
   Sin tener los estudios terminados Castaneda empezó a barajar la posibilidad de realizar estudio de campo con don Juan, en México. Alentado en la empresa por un profesor, y con el ánimo de estudiar el chamanismo desde dentro -no necesariamente desde los parámetros académicos de la antropología-, se lanzó en su intento.
   La leyenda sigue, y dice que don Juan, al regresar a su tierra, fue muerto -según se cuenta como represalia por haber revelado secretos de su cultura al hombre blanco. Así, cuando Castaneda bajó a México para dar con él, sus planes quedaron parcialmente truncados. Pero siendo la lectura una de las grandes aficiones de Castaneda, mundo que le apasionaba hasta consumirle, se empapó de libros de antropología, antiguas culturas, chamanismo y mitología que encontró por las bibliotecas de diversas ciudades latinoamericanas. Y a partir de ahí emprendiendo un trabajo que llegaría a ser conocido en el mundo entero, y que es una mezcla del 'antropólogo inocente' que a va a estudiar con un indio ignorante, y que acaba siendo él mismo el investigado, hasta llegar a emprender el arduo camino de convertirse en 'hombre de conocimiento'.
   Aunque el origen de los libros de Castaneda seguirá siendo siempre un misterio, no puede negarse que el autor tenía un conocimiento notable de los estados alterados de consciencia, de los efectos de las plantas visionarias y de formas de pensar de las culturas arcaicas del continente americano. Además, su habilidad con la pluma, los apuntes psicológicos de los personajes que desfilan por sus libros, la capacidad para mantener en vilo al lector, y el acierto de contactar con los desvelos e intereses de una época, acabaron por dar en el clavo y convertir su obra en un punto de referencia.
   Para acabar, mencionar que el personaje descrito por Castaneda no es un chamán en el sentido tradicional del término -o sea, una persona que se dedica a realizar sesiones en bien de la comunidad, o para sanar-, sino que representa una 'persona de conocimiento' que sigue su propio camino personal para descubrir y entrenarse, empleando plantas u otras técnicas, en su relación con el mundo, con su parte invisible y misteriosa.